Las solicitudes de la web
Las peticiones que llegan por el formulario, y cómo no perder ninguna.
Cuando alguien rellena el formulario de la web, esa petición queda guardada en el programa. No es una reserva: es alguien preguntando.
La diferencia importa. Una solicitud no bloquea ninguna parcela ni tiene precio cerrado. Nadie ha reservado nada todavía.
La bandeja
Entra en Solicitudes. Están ordenadas por estado, con el número de cada uno a la vista, así ves de un golpe cuántas te están esperando:
- Nueva — acaba de entrar, nadie la ha tocado
- Contactada — ya has hablado con esa persona
- Presupuestada — le has pasado precio
- Convertida — acabó en reserva 🎉
- Perdida — no salió
Trabajar una
Pulsa para desplegarla y ves el mensaje completo, las fechas que pedía, cuánta gente, en qué idioma escribió y de dónde vino.
El email y el teléfono son enlaces: un clic y contactas.
Cuando termines, marca el estado. Los botones solo te ofrecen el paso siguiente que tiene sentido —una nueva se marca contactada o perdida; una presupuestada, convertida o perdida. No tienes que recordar el orden.
Una perdida se puede reabrir si el cliente vuelve.
Convertirla en reserva
Cuando la persona diga que sí, crea la reserva con sus datos y marca la solicitud como convertida. Así queda claro que esa petición terminó bien.
Por qué merece la pena mantenerla al día
Esta bandeja es el histórico comercial del camping. Con el tiempo dice qué fechas piden más, en qué idiomas escriben, y cuántas peticiones acaban en reserva. Eso no lo da ningún portal.
Y hay una regla sencilla: no dejes ninguna en “nueva” más de un día. Quien pregunta por un camping suele preguntar por tres.