Dar la bienvenida: el check-in
Marcar que un huésped ha llegado, en un clic, desde donde te pille más a mano.
El check-in es el acto central del mostrador: dejar constancia de que esa familia ya está dentro. A partir de ese momento su parcela se pinta de verde en el planning y en el plano, y todo el mundo sabe de un vistazo quién está y quién solo tiene reserva.
Cómo se hace
Puedes hacerlo desde tres sitios, el que te pille más cerca:
- Desde Llegadas — el más habitual. Botón Check-in en la fila de la persona.
- Desde la ficha de la reserva — si ya la tienes abierta.
- Desde el plano — pulsando la parcela y luego el botón de la ficha.
Los tres hacen exactamente lo mismo. No hay uno “bueno”.
Antes de pulsar, mira dos cosas
Lo que queda por cobrar. Aparece en la fila y en la ficha. El momento de pedir el dinero es ahora, con la familia delante, no cuando se van. Si hay pendiente, cóbralo —puedes hacerlo antes o después del check-in, da igual.
Quién viene. Si en la reserva hay tres personas y se presentan cinco, eso hay que resolverlo antes de darles la llave, no después. Y aprovecha para apuntar los acompañantes y sus documentos: es obligatorio y se tarda menos ahora que persiguiéndolo luego.
Qué cambia al hacer check-in
- La reserva pasa a estar “en casa”.
- Su barra en el planning y su parcela en el plano se pintan de verde.
- Queda registrado quién lo hizo y a qué hora.
La reserva no cambia de fechas ni de precio. El check-in solo dice “esta gente ya está aquí”.
Me he equivocado de reserva
Pasa, y tiene arreglo. En la misma fila —o en la ficha— aparece Deshacer check-in. Vuelve a como estaba, sin dejar nada raro.
Hazlo en cuanto lo veas. Un verde de más en el planning confunde a quien entre después de ti.
Alguien llega y no encuentras su reserva
No la busques en la lista de llegadas rodando arriba y abajo. Pulsa Ctrl+K (o ⌘+K en Mac) y escribe su apellido o su código de reserva. Ver Buscar cualquier cosa en un segundo.
Si de verdad no existe, es que viene sin reserva: créale una en el mostrador.